
El ser la hermana más pequeña de cinco no es nada fácil y en mi caso ser la benjamina de la familia tenia unas consecuencias terribles para mí.
Yo me levantaba como todos los niños bien tempranito para ir al cole y a la hora de la salida siempre me estaba esperando mi mamá para llevarme a casa y esperar a que mis hermanos vinieran del instituto.
Hasta ahí todo iba de maravilla, pero de repente llegaba la hora fatídica del día. Era cuando mi hermano mayor, Luis, llegaba del trabajo y…….ME HACIA DESAPARECER!!!!
Aun hoy lo recuerdo con escalofríos. Llegaba a casa a la hora de la comida, y sin mediar palabra me miraba fijamente y pronunciaba esas palabras tan raras: “Ansicatula Mansiforula Desaparece”.
Como por arte de magia me esfumaba ente los ojos de toda mi familia, nadie me veía ni me escuchaba y el pánico se apoderaba de mí. Yo gritaba y lloraba sin parar, pero nadie me oía. Además toda la familia seguía comiendo como si no pasara nada, ni siquiera me buscaban. Era desesperante y pasaba mucho miedo.
Afortunadamente a los pocos minutos mi hermano volvía a pronunciar las palabras de su hechizo, pero esta vez eran: “Ansicatula Mansiforula Aparece”, y todo volvía a la normalidad.
Todavía hoy no se como lo hacía, pero era pura magia. Desde hace años ya no me hacen desaparecer y espero que siga siendo así.
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